lunes, 5 de septiembre de 2011

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Hay días que te levantas y por mucho que el cielo este despejado, no llegas a verlo así. Podrán pasar mil cosas en el mundo, podrán dar mil noticias en la tele, pero no hay nada más en lo que puedo pensar que en ti. Quizás no es la mejor opción, ni la que me hace bien, pero nada más existes tú a mi alrededor. Cada paso que doy, cada giro, cada vez que levanto la cabeza o incluso cada vez que me voy a dormir, tú estás ahí, aparece tu rostro reflejado en mis pupilas. Te comería a besos te diría mil y una vez que te quiero, pero de nada serviría si simplemente lo digo al aire, por mucho que te vea, solo hablo para el reflejo de mis ojos.

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